DEBARIM
HASTA CAPITULO 3A
Estas son las palabras que Moshé habló a todo Israel en la ribera del Iardén en el desierto, en la planicie, frente al (Mar de) Suf entre Parán y Tofel, y Labán y Jatzerot, y Di-Zahab; 2) Once días desde Ioreb por el camino del monte Seir hasta Kadesh-Barnea. 3) Y sucedió en el cuadragésimo año, en el onceavo mes, en el primero del mes, que Moshé habló a los Hijos de Israel conforme a todo lo que el Eterno le había ordenado para ellos, 4) después de que hubo derrotado a Sijón rey del Emorí, que habitaba en Jeshbón, y a Og rey de Bashán, que habitaba en Ashtarot, en Edrei.
5) En la otra ribera del Iardén, en la tierra de Moab, Moshé comenzó a elucidad la Torá, diciendo: 6) El Eterno, D's nos habló en Ioreb, diciendo: "Bastante ha sido permanecer en esta montaña. 7) Den vuelta y emprendan el viaje, y vengan a la montaña del Emorí y a todos sus vecinos, en la planicie, en la montaña, en el Bajío y en el sur y en la costa; la tierra del Kenaaní y el Lebanón, hasta el gran río, en el río Perat. 8) Mira: Yo he puesto la tierra delante de ustedes; vengan y tomen posesión de la tierra que el Eterno juró a sus ancestros, a Abraham, a Itzjak y a Iaacob, para entregarla a ellos y a su descendencia después de ellos".
9) Yo les hablé en ese momento diciendo: "Yo solo no puedo cargar con ustedes. 10) El Eterno, su D's ha incrementado a ustedes inmensamente, y he aquí que son hoy como las estrellas del cielo en multitud. 11) Que el Eterno, D's de sus ancestros, les añada tanto como son mil veces más, y los bendiga tal como Él les ha hablado. 12) ¿Cómo podré yo solo cargar con el fastidio de ustedes, su fardo y sus disputas? 13) Dispongan para ustedes varones sabios, razonadores y conocidos por sus tribus, y yo los nombraré líderes de ustedes".
14) Ustedes me replicaron y dijeron: "Buena es la cosa que has propuesto hacer". 15) Entonces tomé a los jefes de sus tribus, varones sabios y conocidos, y los nombré líderes sobre ustedes, jefes de millares, jefes de centenas, jefes de cincuentas y jefes de decenas, y oficiales para las tribus de ustedes. 16) En ese momento encomendé a sus jueces, diciendo: "Sean oyentes entre sus hermanos, y juzguen con rectitud entre cada hombre y su hermano, y su litigante. 17) No actúen con favoritismo en el juicio escuchen al pequeño como al grande; no se amedrenten ante ningún hombre, ya que la justicia pertenece a D's; y el asunto que les sea demasiado difícil tráiganlo a mí y lo escucharé". 18) En aquel momento yo les encomendé todas las cosas que ustedes debían realizar.
19) Viajamos de Ioreb y recorrimos todo ese desierto grande y pavoroso que ustedes han visto, por el camino de la montaña del Emorí, como el Eterno nos había ordenado, y llegamos hasta Kadesh-Barnea. 20) Entonces yo les dije: "Ustedes han llegado hasta la montaña del Emorí, que el Eterno, nuestro D's, nos entrega. 21) Mira: el Eterno, tu D's, ha puesto la tierra delante de ti; sube y toma posesión, como el Eterno, D's de tus ancestros, te ha hablado; no temas ni te amedrentes".
22) Entonces todos ustedes se acercaron a mí y dijeron: "Enviemos hombres delante de nosotros para que exploren por nosotros la tierra y nos traigan un reporte: el camino por el que hemos de subir y las ciudades a las que hemos de llegar". 23) El asunto pareció bien a mis ojos, así que de entre ustedes tomé doce varones, un varón por cada tribu. 24) Se dieron vuelta y subieron a la montaña, y llegaron hasta el valle de Eshcol; y la exploraron. 25) Tomaron en sus manos del fruto de la tierra y descendieron a nosotros, trayéndonos informe. Y dijeron: "Buena es la tierra, que el Eterno, nuestro D's, nos entrega".
26) Pero ustedes no accedieron a subir, sino que se opusieron a la palabra de Eterno, su D's. 27) Hablaron calumnias en sus tiendas y dijeron: "Por el odio que el Eterno nos profesa nos ha sacado de la tierra de Egipto para entregarnos en manos del Emorí, para que nos extermine. 28) ¿Hacia dónde hemos de subir? Nuestros hermanos han derretido nuestros corazones al decir: Un pueblo más grande y alto que nosotros, ciudades inmensas y fortificadas hasta el cielo, y también a los hijos de los gigantes hemos visto allá".
29) Entonces yo les dije: "No se quebranten ni tengan miedo de ellos. 30) El Eterno su D's, que marcha delante de ustedes, peleará por ustedes, así como todo lo que Él hizo con ustedes en Egipto ante sus ojos; 31) y (también) en el desierto, como has visto, que el Eterno tu D's, te ha portado como un hombre porta a su hijo, en todo el camino que ustedes recorrieron hasta que llegaron a este lugar. 32) Pero en este asunto ustedes no confiaron en el Eterno, su D's, que marcha delante de ustedes en el mismo camino para buscarles un lugar para que acampen, con fuego de noche para mostrarles el camino que ustedes habrán de seguir, y con una nube de día".
34) El Eterno escuchó la voz de las palabras de ustedes y se enfureció; e hizo un juramento, diciendo: "¡Si uno de estos hombres, esta generación malvada, habrá de ver la buena tierra que Yo he jurado entregar a sus ancestros...! 36) Excepto Caleb hijo de Iefuné; él si la verá, y a él Yo entregaré el territorio que pisó, así como a sus hijos, porque siguió al Eterno completamente." 37) También conmigo se enfureció el Eterno a causa de ustedes, diciendo: "Tú tampoco entrarás allí. 38) Iehoshúa hijo de Num, que se pare delante de ti, él entrará allí; fortalécelo, ya que él habrá hacer que Israel al herede. 39) Y en cuanto a los niños pequeños-de quienes ustedes dijeron: serán tomados en cautiverio-y sus hijos, quienes no han conocido (hasta) hoy ni bien ni mal, ellos entrarán allí; a ellos Yo la entregaré y ellos tomarán posesión de ella. 40) Y en cuanto a ustedes, den la vuelta y emprenden el viaje hacia el desierto, por el camino del mar de Suf".
41) Ustedes replicaron, diciéndome: "Hemos pecado contra el Eterno; nosotros subiremos y pelearemos conforme a todo lo que el Eterno, nuestro D's, nos ha ordenado". Entonces cada uno se ciñó su arma y se aprestaron para subir la montaña. 42) El Eterno me dijo: "Di a ellos: "No deberán ascender ni hacer la guerra, pues Yo no estoy entre ustedes, para que nos sean abatidos por sus enemigos".
43) Yo les hablé, pero ustedes no quisieron escuchar; se opusieron a la palabra del Eterno y actuaron con contumacia, y subieron a la montaña. 44) El Emorí que habitaba en esa montaña salió al encuentro de ustedes y los persiguió como hacen las abejas, y los abatió en Seir hasta Jormá. 45) Entonces ustedes regresaron y lloraron delante del Eterno, pero el Eterno no escuchó las voces de ustedes ni prestó atención. 46) Así que ustedes permanecieron en Kadesh muchos días, tanto como los días que permanecieron.
CAPITULO 2
Nos dimos vuelta y viajamos al desierto por el camino del mar de Suf, como el Eterno nos había hablado, y rodeamos el monte de Seir durante muchos días. 2) El Eterno me habló, diciendo: 3) "Bastante ha sido ya para ustedes rodear esta montaña; vuélvanse hacia el norte. 4) Y ordena al pueblo de Israel diciendo: Ustedes atraviesan las fronteras de sus hermanos, los descendientes de Esav que habitan en Seir; ellos temerán a ustedes, pero tengan mucho cuidado. 5) No los hostiguen, pues Yo no les daré de su tierra no siquiera el derecho de poner pie, ya que como herencia para Esav Yo he dado el monte Seir. 6) Alimento comprarán de ellos por dinero, y podrán comer; y también agua comprarán por dinero, y podrán beber. 7) Pues el Eterno, tu D's, te ha bendecido en toda la labor de tus manos; Él ha conocido tu andar por este gran desierto durante cuarenta años. El Eterno, tu D's estaba contigo; no te faltó nada". 8) Y pasamos de nuestros hermanos, los descendientes de Esav que habitan en Seir, desde la ruta de la planicie, desde Elat y de Etzión-Gáber; luego nos dimos vuelta y pasamos por el desierto de Moab.
9) Entonces el Eterno me dijo: "No asedies a Moab ni los hostigues para la guerra, pues Yo no te daré heredad de su tierra, ya que a los descendientes de Lot Yo les di Ar como heredad". 10) Los Emim antaño habitaron allí, un pueblo grande y numeroso, y alto como los gigantes. 11) Ellos también eran considerados Refaim, al igual que los gigantes; y los Moabim los llamaron Emim. 12) Y en Seir los Jorim antaño habitaron, pero los descendientes de Esav los fueron expulsando y aniquilando de su presencia y se asentaron en su lugar, tal como lo hizo Israel a la tierra de su heredad que el Eterno les entregó. 13) Ahora levántese y crucen el arroyo de Zered. Así, pues, cruzamos el arroyo de Zered.
14) Y los días que marchamos desde Kadesh-Barnea hasta que cruzamos el arroyo de Zered fueron treinta y ocho años, hasta el fin de toda generación, los hombres de guerra, del seno del campamento, como el Eterno les había jurado. 15) Y también la mano del Eterno estuvo sobre ellos para confundirlos del seno del campamento hasta su fin. 16) Y sucedió que cuando todos los hombres de guerra terminaron de morir del seno del pueblo, 17) el Eterno me habló, diciendo: 18) "Tú atravesarás hoy la frontera de Moab, Ar, 19) y te acercaras frente a los hijos de Amón; no los asediarás ni los hostigarás, pues Yo no te daré heredad de la tierra de los hijos de Amón, ya que a los descendientes de Lot la entregaré como heredad. 20) Esa también era considerada tierra de Refaim; los Refaim antaño habitaron en ella, y los Amonim los llamaron Zamzumim. 21) Un pueblo grande y numeroso, y alto como los gigantes, y el Eterno los aniquiló ante ellos, quienes los expulsaron y se establecieron en su lugar, 22) como hizo con los descendientes de los hijos de Esav que habitaban en Seir, quienes aniquilaron a los Jorim ante ellos; los expulsaron y se asentaron en su lugar hasta este día. 23) Y en cuanto a los Avim que habitaban en aldeas hasta Aza, los Caftorim que salieron de Caftor los aniquilaron y se asentaron en su lugar. 24) Levántese, emprendan el viaje y crucen el arroyo de Amón. Mira: Yo he entregado en tus manos a Sijón rey de Jeshbón, el Emorí, así como a su tierra. Comienza a tomar posesión (de ella) y provócalo a la guerra. 25) Este día Yo comenzaré a imponer el pavor y el miedo a ti sobre las naciones debajo de todo el cielo cuando oigan de tu fama, y se estremecerán y se angustiarán ante ti." 26) Entonces envié mensajeros desde el desierto de Kedemot a Sijón rey de Jeshbón, con palabras de paz, diciendo: 27) "Déjame atravesar tu tierra; sólo marcharé por el camino; no me desviaré ni a la derecha ni a la izquierda. 28) Me venderás alimento por dinero para que pueda comer; y agua me darás por dinero para que pueda beber. Sólo déjame pasar caminando. 29) -al igual que hicieron conmigo los descendientes de Esav que habitan en Seir-y los Moabim que habitan en Ar-hasta que cruce el Iardén hacia la tierra que el Eterno, nuestro D's, nos entrega".
30) Pero Sijón rey de Jeshbón no accedió a dejarnos atravesar por ella, ya que el Eterno, D's de ustedes, había endurecido su espíritu e hizo su corazón obstinado a fin de entregarlo en tus manos, como este mismo día. 31) El Eterno me dijo: "Mira, he comenzado a entregar delante de ti a Sijón y a su tierra; comienza a expulsarlo para que heredes su tierra". 32) Entonces salió Sijón a nuestro encuentro -él y todo su pueblo-para hacer la guerra en Iahatz. 33) El Eterno, nuestro D's, lo entregó ante nosotros y lo abatimos, a él y a sus hijos y a todo su pueblo. 34) Conquistamos todas sus ciudades en ese momento destruimos toda ciudad: hombres, mujeres, niños; no dejamos ningún sobreviviente. 35) Sólo los animales domésticos tomamos como despojo para nosotros, así como el botín de las ciudades que conquistamos.
36) Desde Aroer que está a la orilla del arroyo de Arnón y la ciudad que está junto al arroyo, y hasta Guildad no hubo una sola ciudad que fuera más poderosa que nosotros; todo lo entregó el Eterno ante nosotros. 37) Pero la tierra de los hijos de Amón no te acercaste, a todo lo contiguo al arroyo de Iabok y las ciudades de la montaña, y (a) todo lo que el Eterno, nuestro D's, (nos) había ordenado.
CAPITULO 3
Nos dimos la vuelta y subimos por el camino de Bashán, y salió Og rey de Bashán a nuestro encuentro-él y todo su pueblo-para la guerra en Edrei. 2) El Eterno me dijo: "No le tengas miedo pues en tus manos he entregado a él y a todo su pueblo y a su tierra; harás con él como hiciste a Sijón rey del Emorí que habitaba en Jeshbón". 3) El Eterno, nuestro D's, también entregó en nuestras manos a Og rey de Bashán y a todo su pueblo, y lo abatimos hasta que no quedara ningún sobreviviente de él. 4) Conquistamos todas sus ciudades en ese momento; no hubo una sola ciudad que no tomáramos de ellos -sesenta ciudades, toda la provincia de Argob-, el reino de Og en Bashán. 5) Todas esas eran ciudades fortificadas con muralla alta, portones y barra, aparte de las ciudades abiertas; una gran cantidad. 6) Las destruimos como habíamos hecho con Sijón rey de Jeshbón; fuimos destruyendo toda la ciudad, hombres, mujeres y niños. 7) Y todos los animales domésticos y el botín de las ciudades, tomamos como despojo para nosotros. 8) En ese momento tomamos la tierra de manos de los dos reyes del Emorí que estaban al lado del Iardén, desde el arroyo de Arnón hasta el monte Jermón 9) -los Tzidonim solían llamarlo Senir-, 10) todas las ciudades de la llanura, todo el Guilad y todo el Bashán hasta Saljá y Edreí, las ciudades del reino de Og en Bashán. 11) Pues solo Og rey de Bashán había quedado de los Refaim; he aquí que su lecho era un lecho de hierro; ¿Acaso no está en Rabat de los hijos de Amón? Su longitud era de nueve codos y cuatro codos su ancho, según el codo de un hombre.
12) Y nos apoderamos de toda esa tierra en ese momento. Desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón y la mitad del monte Guilad, junto con sus ciudades, (eso) entregué al Reubení y al Gadí. 13) El resto de Guilad y todo el Bashán, el reino de Og, lo entregué a la media tribu de Menashé, toda la región de Argob de todo el Bashán; esa es llamada tierra de los Refaim. 14) Iair hijo de Menashé tomó toda la provincia de Argob hasta la frontera del Guershurí y el Maajatí, y las llamó-al Bashán-Javot Iair en su nombre hasta este día. 15) A Majir entregué el Guilad. 16) Y al Reubení y al Gadí entregué desde el Guilad y hasta el arroyo de Arnón, el medio del arroyo y su lindero, y hasta el arroyo y su Iabok, la frontera de los hijos de Amón; 17) y la planicie y el Iardén junto con su ribera, desde el Kinéret y hasta el mar de la Arabá, el mar de la sal, bajo las cascadas de la cima, hacia el este.
18) En ese momento yo ordené a ustedes, diciendo: El Eterno, su D's, les ha entregado esta tierra para heredarla; armados cruzarán delante de sus hermanos los Hijos de Israel, todos los varones valerosos. 19) Sólo sus mujeres y sus niños pequeños, así como su ganado-yo sé que ustedes poseen mucho ganado-permanecerán en las ciudades de ustedes que yo les he entregado; 20) hasta que el Eterno haya dado descanso a sus hermanos como a ustedes, y también ellos tomen posesión de la tierra que el Eterno, su D`s, les entrega del otro lado del Iardén; entonces regresarán, cada hombre a su heredad que yo les he dado. 21) Y yo encomendé a Iehoshúa en ese momento, diciendo: Tus ojos has visto todo lo que el Eterno, su D's, ha hecho a estos dos reyes; así hará el Eterno a todos los reinos adonde tú cruzas. 22) No les temerán, pues el Eterno, su D's, es Él quien pelea por ustedes.

